Comienzos e historia de la radio

Historia de la radio

En 1864 James Clerk Maxwell demostró matemáticamente que las ondas electromagnéticas podrían propagarse a través del espacio libre. Los efectos de las ondas electromagnéticas (en ese entonces inexplicadas «acción a distancia») fueron observados antes y después del trabajo de Maxwell por muchos inventores y experimentadores incluyendo George Adams (1780-1784), Luigi Galvani (1791), Peter Samuel Munk 1835), Joseph Henry (1842), Samuel Alfred Varley (1852), Edwin Houston, Elihu Thomson, Thomas Edison (1875) y David Edward Hughes (1878).

Edison dio al efecto el nombre de «fuerza etérica» ​ y Hughes detectó un impulso de chispa de hasta 500 yardas (460 m) con un receptor portátil, pero ninguno pudo identificar qué causó el fenómeno y usualmente se descartó como inducción electromagnética. En 1886 Heinrich Rudolf Hertz notó el mismo fenómeno de chispas y, en experimentos publicados (1887-1888), fue capaz de demostrar la existencia de ondas electromagnéticas en un experimento que confirma la teoría de Maxwell del electromagnetismo.
El descubrimiento de estas «ondas hertzianas» (ondas de radio) provocó muchos experimentos de los físicos. Una conferencia de agosto de 1894 del físico británico Oliver Lodge, donde transmitió y recibió «ondas hertzianas» a distancias de hasta 50 metros, fue seguida el mismo año con experimentos del físico indio Jagadish Chandra Bose en óptica de microondas de radio de extremadamente alta frecuencia y un un año más tarde con la construcción de un detector de rayo basado en rayos del físico ruso Alexander Stepanovich Popov.

Comenzando a finales de 1894, Guglielmo Marconi comenzó a perseguir la idea de construir un sistema telegráfico sin hilos basado en ondas de Hertzian (radio). Marconi ganó una patente en el sistema en 1896 y lo convirtió en un sistema de comunicación comercial durante los próximos años.

AVANCES EN EL SIGLO XX

Los sistemas de radio de comienzos del siglo XX transmitieron mensajes sólo por código de onda continua.

Los primeros intentos de desarrollar un sistema de modulación de amplitud para la voz y la música se demostraron en 1900 y 1906, pero tuvieron poco éxito. La Primera Guerra Mundial aceleró el desarrollo de la radio para las comunicaciones militares, y en esta era los primeros tubos de vacío se aplicaron a los transmisores de radio y receptores. La amplificación electrónica fue un desarrollo clave en el cambio de radio de una práctica experimental de expertos en un electrodoméstico.

Después de la guerra, la radiodifusión comercial comenzó en la década de 1920 y se convirtió en un medio de comunicación importante para el entretenimiento y las noticias. David Sarnoff, un exponente temprano de la radio de la difusión, persuadió a la Corporación de la Radio de América comenzar un servicio de radiodifusión AM que creció rápidamente en renombre.

La Segunda Guerra Mundial aceleró de nuevo el desarrollo de la radio para los propósitos del tiempo de guerra de la comunicación de la aviación y de la tierra, de la radio navegación y del radar. Después de la guerra, los experimentos en la televisión que habían sido interrumpidos se reanudaron, y también se convirtió en un medio de difusión de entretenimiento doméstico importante.

La radiodifusión FM estéreo de radio se estaba llevando a cabo a partir de la década de 1930 en los Estados Unidos y AM desplazado como el estándar comercial dominante en la década de 1960, y por la década de 1970 en el Reino Unido.

El retorno de Jaime Bayly

Viajar frecuentemente a un país concreto nos da la posibilidad de acercarnos bastante a la cultura cotidiana del mismo, a su cultura popular, a su día a día, hasta el punto de que nos podemos llegar a identificar en numerosos aspectos con sus habitantes.

En nuestro caso, eso ha ocurrido con Perú, un país que visitamos con frecuencia y del que hemos asimilado numerosos aspectos de su cultura, especialmente la popular.

Y, cómo no, siendo el icono por excelencia de la cultura popular de nuestros días es la televisión, uno de los primeros elementos que nos hacen descubrir la idiosincrasia de un pueblo y sus gentes es este medio; un medio mediante el cual identificamos los gustos y las aficiones de los naturales de un lugar en su más sencilla cotidianiedad.

Es cierto que un viaje corto o unas simples vacaciones a un lugar no están pensadas para sentarnos y ver la televisión local del país al que viajamos; sin embargo, cuando viajas habitualmente a un mismo lugar resulta inevitable el rendirse a la todopoderosa televisión, una rendición que nos permite descubrir matices del país en el que estamos, los cuales, de otra forma, nos pasarían desapercibidos y podríamos caer en el sempiterno tópico, especialmente en un país como Perú, país que, lamentablemente, de una forma frecuente se asocia a los tópicos más injustos.

Tan denostada como indispensable hoy día para muchos, la televisión, sin embargo, puede servirnos como ventana para mirar la realidad del país al que hayamos viajado, sorprendiéndonos con aspectos cotidianos que, de otra forma, no podríamos llegar a conocer. Precisamente eso es lo que nos ocurrió con el, hasta entonces pensábamos, escritor peruano Jaime Bayly, conocido en España como finalista del Premio Planeta en 2005 por la obra “Y de repente, un Ángel”, así como por otras facetas más delitantes como su beso en el programa de “Crónicas Marcianas” con el venezolano Boris Izaguirre.

Sin embargo, en uno de nuestros viajes a Perú, descubrimos un Jaime Bayly mucho más rico, lleno de matices, más allá de los tópicos mediáticos de nuestro país, al tiempo que descubríamos una sociedad también mucho más rica, bastante alejada de lo que nuestros medios de comunicación patrios pretenden acercarnos de aquel país.

la serie «el francotirador»

Efectivamente, desde su tribuna televisiva llamada “El Francotirador”, en la cadena de televisión peruana “Frecuencia Latina”, Jaime Bayly nos descubría todos los domingos a las 22.00 horas una forma diferente de hacer televisión, con un estilo propio en el que el espartano decorado concentraba toda la atención en la verdadera y única estrella del programa: Jaime Bayly.

Dos asientos de piel giratorios para el entrevistador y el entrevistado, jalonados con sus respectivas mesitas de cristal en las que apenas cabe un vaso de agua para ambos, todo ello en un escenario de fondo negro a media luz en el que el público guarda constantemente un silencio expectante, sólo roto cuando el presentador y entrevistador Jaime Bayly se dirigía hacia su público para arrancarle unas carcajadas.

Todo ello en apenas hora y media de programa, cita obligada para la mayoría de televidentes peruanos que disfrutaban de un género televisivo en el que importa el contenido, no el continente.

En “El Francotirador” Jaime Bayly destripaba la actualidad semanal a base de entrevistas y, cómo no, a base de vídeos que hacían las delicias de los televidentes y del público del plató, especialmente cuando el espacio versaba sobre el Presidente venezolano Hugo Chávez, personaje predilecto de Bayly y que constituía contenido obligado en más de un programa, personaje que era destripado en sus mil y un disparates con la maestría que sólo Bayly puede detentar.

Vedettes, políticos, empresarios, actores y actrices, personajes de todo pelo, desfilaban también por el programa de Jaime Bayly, sometiéndose a un interrogatorio muchas veces irreverente, fluido, dinámico e inteligente en el que el humor, el sarcasmo y la seriedad eran manejados como nadie por el maestro Bayly.

viajar a perú con jaime bayly

Jaime Bayly enganchaba y se convirtió en un argumento más para viajar a Perú, no en el principal, desde luego, pero sí en un argumento intelectual de peso para fundirse en la cultura popular del peruano medio.

Era tal la adicción que, a la vuelta a España, youtube era cita obligada para seguir puntualmente los programas de “El Francotirador”, cuyas emisiones finalizaron por la cadena donde se emitían “Frecuencia Latina” de forma abrupta, como no podía ser de otra forma en un personaje tan polémico como delicioso como es Bayly, quien pocas veces sale de buenas maneras de una cadena de televisión por no callarse absolutamente nada, como le ocurriera en el programa “Bayly” de la cadena de Miami Mega TV, un programa líder de audiencia en una de cuyas emisiones la dirección de la cadena cortó en directo porque Jaime Bayly estaba criticando al Presidente de la empresa Raúl Alarcón Jr.

Sin embargo, pocas cadenas de televisión pueden prescindir de los servicios de este “tío terrible” (como lo han llamado) que es Bayly, rectificando la mayoría de ellas y reincorporando a sus parrillas de emisión tiempo después al polémico genio.

un retorno más que esperado

Esto es lo que ha ocurrido precisamente con la cadena de Miami Mega TV, la cual, un año después de rescindir el contrato con el periodista peruano lo volvió a llamar a sus filas para volver a presentar su “late night show Bayly”, estrenándose el pasado 15 de noviembre a las 22.00 horas una nueva etapa de este genio de la palabra, en un formato renovado en el que el público interactúa con el presentador y en el que, como el propio Bayly ha prometido, no hablará más de Hugo Chávez, Evo Morales ni de los hermanos Castro, lo cual, a nuestro juicio, habrá que ver, ya que no podemos imaginar a un Bayly que no hable de lo que el ha llamado el “circo político latinoamericano”.

En cualquier caso, estamos seguros de que Jaime Bayly volverá a hacer la televisión de calidad a que nos tiene acostumbrados, rompiendo los tópicos que circulan sobre la televisión latina y ofreciéndonos un espacio diferente, con toques de irreverencia, pero con estilo, de calidad y, lo que se echa mucho de menos en la televisión de hoy, inteligente.

Después de su salida de “Frecuencia Latina”, parecía que los seguidores de Jaime Bayly nos quedábamos huérfanos, ávidos de la experiencia que supone disfrutar de la inteligencia hecha televisión, de un personaje polémico por independiente y siempre políticamente incorrecto, algo que no parece encajar bien en la televisión de nuestros días.

Sin embargo, el retorno de Jaime Bayly a “Mega TV” promete saciar a los más exigentes, con un programa nuevo y más dinámico en el que el presentador, escritor y periodista peruano seguro que volverá a deleitarnos con su verbo rico, irreverente, divertido y provocador desde las noches de Miami.